Tal vez alguna niña cercana (hija, sobrina o nieta) sea la que desarrolle un nuevo proceso para la producción de un dispositivo médico que ayudará a las personas a vivir más plenamente; sin embargo eso solo el tiempo lo dirá. Por ello, resulta primordial brindarle soporte a que las niñas y jóvenes tengan un mayor acceso y apoyo para integrarse a carreras relacionadas con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas – STEM (por sus siglas en inglés), mismas que tienen alta demanda en el mercado laboral.

Por ejemplo, de acuerdo con la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE), en 2018, las empresas en Costa Rica generaron 12,961 nuevos empleos relacionados con STEM y para el cierre de 2022 se espera 35 mil nuevos empleos

Sin duda, la cifra anterior representa una gran oportunidad para las mujeres, además, datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) indican que solo el 35% de estudiantes matriculados en estas carreras son mujeres y apenas el 28% de investigadores corresponden al género femenino.

En Costa Rica, la brecha entre hombres y mujeres dentro de las profesiones relacionadas con STEM es similar, ya que solo el 30% de sus estudiantes matriculados en alguna carrera de ingeniería a nivel de grado corresponden a mujeres, según los datos de la Oficina de Planificación del Tecnológico de Costa Rica. Asimismo, es importante resaltar que solo el 24% de quienes trabajan en áreas de ingeniería o tecnología en Costa Rica son mujeres

En Abbott, empresa de atención de la salud que crea productos innovadores (en diagnóstico, dispositivos médicos, nutrición y productos farmacéuticos genéricos de marca) con el objetivo de mejorar vidas, ayuda a las comunidades a tener entornos más saludables y llenos de posibilidades ilimitadas, y apoya a las mujeres que están desarrollando tecnologías aplicadas al proceso y la producción de productos disponibles en el mercado.

Específicamente para Costa Rica, Abbott ha crecido sostenidamente y cuenta con mujeres profesionales y expertas con la capacidad de crear y operar nuevas tecnologías que impactan en la salud y la vida de las personas.  Abbott también busca cerrar la brecha de género en STEM a través de un programa de becas para mujeres jóvenes y por eso, este año becaron a 23 mujeres que estudian la carrera de ingeniería en la Universidad de Costa Rica (UCR) y en el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).

Keyla Acosta, Directora de Recursos Humanos de Abbott señaló que «al tener a las mujeres representadas por igual en cualquier campo, el mundo tiene la oportunidad de experimentar su capacidad intelectual para colaborar y resolver los problemas más grandes. Entonces, si el sueño de una mujer joven es crear tecnología para ayudar a todos a tener una mejor calidad de vida, tenemos que apoyarla para que encuentre un espacio donde desarrolle sus capacidades intelectuales y prácticas en un ambiente igualitario, que le permita innovar y crear nuevos caminos para el desarrollo humano».

Mientras más diversa y equitativa sea una empresa, mejores serán los resultados, ya que habrá una amplia gama de ideas y perspectivas para entender y resolver los desafíos. De hecho, desde 2016, la mitad de los becarios en Abbott Costa Rica han sido mujeres.

Recientemente, un estudio presentado por el Instituto de Investigación en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR) concluyó que las carreras con mayor demanda profesional en el futuro serán las pertenecientes a las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas

A nivel mundial, las prácticas inclusivas de Abbott le han valido el reconocimiento como una de las 50 mejores empresas en diversidad por la publicación DiversityInc.

Aún existen desafíos para cerrar la brecha de género en STEM, pero la puesta en marcha de acciones empresariales nos acerca para que más mujeres se desarrollen en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Por lo tanto, es importante seguir combatiendo los estereotipos de género, proporcionar apoyo a las niñas en educación STEM desde temprana edad, así como trabajar con mentoras y modelos a seguir para que nuestras niñas y jóvenes vean que es posible construir un futuro exitoso en estas áreas.